"EL GAUCHO RIVERO"
Y la
conspiración para apoderarse de Malvinas
Al Lector:
Hace poco más de un
cuarto de siglo los argentinos libramos la Guerra de Malvinas.
Aquella recuperación iniciada el 2 de abril de 1982 concluyó con
la rendición de nuestras Fuerzas Armadas el 14 de junio de ese
mismo año.
Nuevamente, como el relato bíblico, David y Goliath volvieron a
enfrentarse y esta vez no ocurrió el afortunado golpe de honda
en la frente del gigante. Luchamos contra los británicos y sus
eternos aliados, los Estados Unidos de América, quienes
brindaron toda su ayuda tecnológica de última generación para
respaldar la usurpación extracontinental iniciada 149 años
atrás, el 2 de enero de 1833.
Sólo basta recordar que el primer ataque a las Islas Malvinas
provino de una nave de guerra estadounidense, la fragata
Lexington, que arrasó la incipiente colonia de argentinos allí
afincada.
Acerca de ese hecho de usurpación territorial trata esta
historia. Y en este marco de insular continuidad de la estepa
patagónica, aunada, la historia de un criollo, de un argentino
denostado hasta por la propia historia oficial*. Me refiero al
gaucho entrerriano Antonio Rivero, que encabezó el primer
alzamiento contra los usurpadores y padeció toda clase de
vicisitudes y agonías.
Trece años después volverá a enfrentar al mismo
antiguo enemigo, en el combate de Vuelta de Obligado. Allí,
alistado en las filas del 5to. Regimiento de Caballería de los
Colorados del Monte, ofrendaría su vida.
En estos tiempos en
que se conmemoran tanto el Bicentenario de la Reconquista como
la Defensa de Buenos Aires (1806-1807), dos derrotas que
impidieron que el Imperio Británico anexara el Río de la Plata a
sus posesiones mundiales, se hace necesario tonificar la memoria
para vislumbrar que las acechanzas del pasado pueden ser también
las acechanzas del futuro.
En
ese sentido, en cada soldado argentino que combatió con valor en
las Islas Malvinas hubo un Antonio Rivero. Porque los que no
están dispuestos a darlo todo por su tierra cuando las
circunstancias lo requieren, no son dignos de habitar el suelo
en que han nacido.
El autor
*Boletín de la Academia Nacional de la
Historia, el episodio ocurrido en Puerto de la Soledad
de Malvinas el 26 de agosto de 1833, Buenos Aires, 1967.